La lista de las últimas semanas de vacaciones: diez planes que montan los niños
Quedan dos semanas de vacaciones y la sensación de que no se ha hecho nada. La solución cabe en un folio: diez planes que eligen los niños con la IA, colgados en la nevera.
Quedan dos semanas. En la cabeza de los niños hay una lista larguísima de cosas que iban a pasar este verano, y en la práctica los días se van uno detrás de otro entre el calor, la pantalla y el aburrimiento. El último domingo llega la frase que nadie quiere oír: al final no hemos hecho nada.
El truco no es que los padres monten un programa. Es al revés: la lista la hacen los niños, con la IA como máquina de ideas, y vosotros ponéis el marco, cuánto se puede gastar, hasta dónde se puede llegar, cuántos días quedan. Quien escribe la lista quiere cumplirla; quien la recibe, la sufre.
El prompt que escribe el niño
Ayúdame a montar la lista de las últimas semanas de vacaciones. Somos [NÚMERO] niños de [EDADES], vivimos en [CIUDAD O ZONA] y nos quedan [DÍAS] días libres. Presupuesto: [CANTIDAD] para todo. Dame diez planes numerados: cinco gratis que se puedan hacer en casa o muy cerca, tres baratos y dos que sean una excursión de medio día. Cada plan en una línea, con el tiempo que lleva y lo que hace falta. Antes de responder, hazme tres preguntas para acertar mejor.- Tachad juntos lo que no encaje: si algo necesita coche un día laborable o cuesta más de lo que hay, fuera. Con diez supervivientes basta.
- Cada niño marca sus dos favoritos como intocables. El resto se vota.
- Un plan por día como máximo. Una lista que promete tres cosas diarias se abandona el martes.
- Los pequeños dictan y escribe un adulto; a partir de los ocho o nueve años teclean ellos, con alguien al lado.
La nevera es el sitio
La lista se copia a mano en un folio grande y se cuelga en la nevera, no se queda en el chat. Cada plan cumplido se tacha con rotulador gordo, y ahí está el motor: los niños vuelven a mirar la lista solos. Al terminar las vacaciones tenéis dos cosas, una lista tachada y un montón de fotos con fecha, que es justo el material para montar un álbum en una tarde.
Fuentes
Preguntas frecuentes
¿Desde qué edad puede un niño escribir el prompt?
A partir de los ocho o nueve años lo teclea él mismo, con un adulto al lado. Con los más pequeños funciona igual de bien si ellos dictan y escribe el adulto: lo importante es que las ideas y el filtro sean suyos.
¿Y si la IA propone planes imposibles?
Pasa, y forma parte del juego: la IA no conoce vuestro barrio ni vuestro presupuesto real. Por eso se tacha en familia antes de colgar la lista, y por eso el prompt le pide primero tres preguntas.
¿Qué hacemos con la lista cuando empiezan las clases?
Se guarda tachada, porque es el mejor resumen del verano y el índice de las fotos que valen. Lo que quedó sin hacer se copia al principio de la lista de las siguientes vacaciones.